Las enseñanzas del hijo de Dios, nuestro amado Jesús Cristo están al día, su sabiduría nos invita a seguirlo en cualquier aspecto de la vida. Una de sus enseñanzas tuvo que ver con los llamados Fariseos, que eran personas prominentes en esos tiempos y ocupaban posiciones importantes en el gobierno y la religión.
Los Fariseos ocupaban los primeros lugares en todo y la gente les seguían. Jesús, en una de esas expresó a la gente -y está escrito en la Biblia- que "debían hacer tal y como los Fariseos decían que se hicieran las cosas", para luego completar la frase y continuar diciéndoles: "...pero, no hagan lo que ellos hacen" Mateo, cap. 23 del 1 al 7.
¿Hay alguna contradicción en esto?, por supuesto que no, más aún, no podía contradecirse el hijo de Dios. Lo que expresó nuestro amado salvador sencillamente se interpreta como: "hagan lo que ellos dicen que hagan, pero no hagan lo que ellos hacen". Está "clarito", éstos ciudadanos invitaban al pueblo a ayunar, a sacrificarse, a pasar trabajo mientras ellos tras las cámaras comían y bebían a sus anchas y políticamente y socialmente hacían también lo que les venía en ganas.
Hago este breve antecedente para trasladarnos hoy día y observar que la conducta "Fariseica" también está en nuestros días. Sin ánimo de maltratar a nadie, ni de impulsar a los ciudadanos a realizar actos violentos y protestas indeseables tengo que señalar lo siguiente.
Los primeros Fariseos son los señores políticos de la época(o de las épocas), da verdadera tristeza escucharlos, pero, más tristeza da escuchar al pueblo cifrando sus esperanzas sobre estas personas, y las distintas agrupaciones políticas que representan.
Por lo visto, los problemas del planeta, de los continentes y de los países, en este caso nuestra patria Venezuela, NO LOS PUEDE RESOLVER EL HOMBRE MISMO. Por qué, hay una razón básica, los Fariseos modernos al igual que los de antes, están cargados de odio, egoismo, ansias de poder, "quitate tu pa ponerme yo", ¿recuerdan?.
Pero, este problema no es exclusivo de Venezuela, si no del mundo, que subyace bajo todas estas características de los poderosos. Hay una guerra entre distintos intereses y nosotros, El Pueblo, somos espectadores de la guerra, sin poder hacer absolutamente nada.
Los cristianos(yo ahora, mediante la bondad inmerecida que nos dio nuestro creador Jehová y a través del sacrificio de su hijo Jesús, me identifico como cristiano en formación) tenemos en particular algunas salidas maravillosas que podemos leer en la Biblia. Fíjese, este hermoso planeta llamado La Tierra, reune un conjunto de características y beneficios para que podamos vivir en paz y disfrutar de sus bondades, pero, el hombre, sus tecnologías, proyectos y avaricias lo está destruyendo, ¿permitirá Dios que los Fariseos destruyan la Tierra?.
Estoy seguro que NO. Hay una serie de afirmaciones de la palabra de Dios que apunta que este evento del final de La Tierra no ocurrirá porque nuestro creador la hizo para vivivr para siempre. Mateo, cap 5, ver 5: "Felices son los de genio apacible porque ellos heredarán La Tierra"., Eclesiastés, cap 1 ver 4, Salmo cap 104 ver 5, son algunos textos bíblicos que apoyan la idea de que no será destruida por el hombre.
El asunto no es fácil, recuerden que aún y cuando a Jesús le seguía una muchedubre, y luego a sus apóstoles, Pablo por ejemplo, les cayeron a palos, los azotaron, los vejaron, les levantaron calumnias, falsos testimonios, les inventaron testigos falsos para que Cesar los castigara y finalmente a Jesús lo mataron, ¿quiénes?, Los Fariseos.
Para los cristianos se complica la cosa, pero hay salidas, ¿qué hacer en medio de este Fariseismo político y de mentiras?. Jesús mostró que debemos reconocer a Cesar, porque Cesar está allí por obra de Dios que lo permite, recuerda usted el momento de que los Fariseos trataron de ponerle una trampa con aquella famosa pregunta frente a los militares: "¿Maestro, es lícito pagar tributo a Cesar?". "Le lanzaron una bola a las esquinas que nuestro salvador se las puso en las gradas del center filed", usando una expresión beisbolera. Eso quiere decir que demos a Cesar lo que es de Cesar. Una vez al Apostol Pablo lo estaban acusando y presionando los Fariseos y otros malos de las época, qué hizo Pablo: Apeló a Cesar Hechos cap. 25, ver 11 y cap. 28, ver 19.
No confíe en estos Fariseos modernos porque no está en ellos la solución, ésta, está en El Reino de Dios.
Gracias Padre Bendito por permitime escribir estos artículos.
Tu discípulo,
Mario Díaz
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